Peeling

La palabra Peeling, significa descamación o exfoliación y consiste en la aplicación de sustancias químicas sobre la piel para renovar sus capas, eliminando de esta manera imperfecciones, favoreciendo a la vez un color uniforme.
 
En términos generales, el peeling mejora la calidad de la piel, normaliza sus funciones metabólicas, induce la producción de colágeno y elastina y homogeneíza el color, componentes todos ellos necesarios para mantener la piel, luminosa, suave, mas hidratada, mas rejuvenecida y mas firme.
Existen varios tipos: superficiales, medios y profundos. Existiendo un peeling para cada problema, paciente y momento en el que se encuentre.
Se emplean numerosas sustancias tales como Acido Mandélico, Ac. Azelaico, Ac. Láctico, Ac. Kójico, Ac. Cítrico, Ac. Tricloroacético, Resorcina, Fenol, etc.

Las indicaciones más frecuentes son:

  • Rejuvenecimiento: aportan a la piel la luminosidad que va perdiendo por la acción del sol, la fatiga, el estrés, el tabaco o el propio proceso de envejecimiento. Eliminan o disminuyen intensamente las manchas cutáneas, cierran los poros, dan mayor elasticidad, haciendo que las arrugas finas desaparezcan y las más profundas mejoren, devolviendo de este modo a la piel un aspecto saludable y joven.
  • Manchas cutáneas: lentigos solares o seniles, fotoenvejecimiento, melasma, manchas por el embarazo, etc
  • Acné: normalizan la secreción de grasa, aumentan las defensas propias de la piel, eliminan las machas habituales de esta patología, ayudando a su curación y previniendo el que vuelva a reaparecer.
  • Secuelas de acné: tratan cicatrices, pequeños quistes e imperfecciones propias de esta patología.
  • Cicatrices, etc.

Previo a cualquier tipo de Peeling, se realiza una limpieza y preparación de la piel. Después se aplica la cantidad necesaria del producto que se determine más eficaz para solventar el problema que el paciente sufre. Se deja actuar durante un tiempo preciso y se neutraliza mas tarde. Inmediatamente después de finalizado el proceso, puede notar el paciente un ligero enrojecimiento o asalmonamiento y moderada sensación de tirantez. A los 3 días aproximadamente comenzará una discreta descamación de la piel que cede con hidratación y al poco tiempo, se evidencia una clara mejoría del aspecto de esta. No es necesario que el paciente modifique el ritmo de vida tanto profesional, como personal, incorporándose a sus actividades de manera inmediata