Nutrición y Obesidad

Los problemas de sobrepeso deberán enfocarse desde un punto de vista global.

Para hablar de SOBREPESO y OBESIDAD, tenemos que conocer el ÍNDICE DE MASA CORPORAL (de Quetelet),  que se calcula dividiento nuestro peso en Kg por nuestra estatura en metros cuadrados (m2).

Clasificación de la OMS del estado nutricional de acuerdo con el IMC

En adultos (mayores de 18 años) estos valores son independientes de la edad, sea hombre o mujer.

O sea: SOBREPESO es cuando nuestro IMC sobrepasa el 25 y OBESIDAD cuando sobrepasa el 30 de IMC.

El sobrepeso se produce como una descompensación positiva entre el ingreso y el gasto de calorías. Es decir, cuando se ingresan más calorías de las que el organismo gasta. Estas calorías se almacenan en forma de GRASA.

Para perder peso, por lo tanto, tenemos que desacernos de la grasa que nos sobra, procurando no perder masa ósea ni masa muscular. Para ello deberemos tener un control exhaustivo de las calorías que ingerimos tanto en forma de grasa como de hidratos de carbono, y, por otro lado, debemos aumentar el gasto de calorías a través de un ejercicio adaptado a nuestro estado físico.
Todo esto nos conducirá a un balance negativo (pérdidas) calórico, que se traducirá en pérdida de peso por pérdida de tejido graso de almacenamiento.
A esto se puede llegar mediante multitud de DIETAS PERSONALIZADAS, entre las que destacan como más saludables las que se basan en un control diario de las calorías que se ingieren y las que se pierden. Para ello hay que hacer un plan de ESTILO DE VIDA y  un ESTUDIO NUTRICIONAL, que nos determine el ejercicio diario a realizar y la composición y cantidad de comida a ingerir durante cada una de las 5 ingestas diarias cada uno de los 7 días de la semana.
Aparte de las dietas disociadas (basadas en no ingerir alimentos calóricos de alto valor glicémico y no mezclar hidratos de carbono con proteínas y grasas en la misma comida), están las DIETAS HIPOCALÓRICAS.